Salsipuedes, Paysandú-Tacuarembó, Uruguay

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Memorial Charrúa  plasmó públicamente en 2005  una asunción ética de conciencia colectiva, con vecinos de a caballo y de a pié

Lo podemos ver como  apertura a la revolución contemporánea de la ciencia y la emergencia crítica en su seno de un diálogo de saberes con las culturas tradicionales, con la sensibilidad popular, con la Naturaleza.

El impulso y creatividad del médico-escultor guichonense Juan Carlos Hualde, con el apoyo del Grupo Creativos de Guichón, tomó la fuerza cultural del joven indígena Laureano Tacuabé.

 

Imagen2Tacuabé  fue cautivado, expatriado y exhibido en París. Antes de irse muriendo su compañera y compañeros (Guyunusa, el médico Senaqué y el cacique Vaimaca Perú), y él mismo lograra fugar con la bebé de la primera,  nos legó un Arco musical y un juego de cartas. “Cartas de Tacuabé” , en lonja quemada. Tienen parecido con la antigua baraja española, pero  sus figuras incluyen iconos culturales indígenas usados milenariamente en indoamérica.

En la estructura en hierro reciclado se fundieron las figuras de las cartas el número ocho y nueve correspondientes a la sota (mujer) y caballero (hombre),  guarismos que en charrúa se denominan Betum artasam/Baquiu (que además es el titulo de la escultura).

El entrecruzamiento de ambas figuras no solo asemeja un reloj de arena, como bien nos propuso el autor, “testimonio de que el tiempo revaloriza lo injustamente desvalorizado”. Simbolizan asimismo nociones claves de la revolución contemporánea de la ciencia con un pensamiento de la complejidad, como lo son los conceptos de  contradicción, complementariedad, concurrencia.

El entrelazamiento Hombre-Mujer  plasma a la vez  nociones medulares de  filosofía indígena indoamericana: vincularidad, complementariedad, equilibrio, como  entrecruzamiento interdependiente de hombre-mujer, cielo-tierra, vida-muerte, entre tantas otras. Tambien de la concepción compleja del Tiempo.

El historiador argentino Dick Edgar Ibarra Grasso, que  fue receptor de sabidurías aymaras en el antiplano boliviano, donde trabajó desde 1940  durante   un cuarto de siglo. Me explicó que aprendió  a ver las cosas desde ópticas diversas y a veces contradictoriamente simultáneas. Como lo recoge el aymara, uno de los lenguajes indígenas  milenarios. Tiene  nociones de tal riqueza como no hay una similar en los miles de vocablos del español. Y que son imprescindibles en la emergencia científica de últimas décadas. Por ej nos da la noción del Tiempo,  cristalizada en el lenguaje. Ñá ,  significa Ahora, pero a la vez Pasado. En el momento de decirlo, envejece. O el vocablo Tucuy: significa Todo y a la vez Nada. -Todo-Nada

El  Memorial  allana el camino a un buscado diálogo de saberes desde una ciencia con conciencia, tan reclamada ante el peligro de continuidad de la vida misma en nuestra Madre-Tierra. Esa en la que se asienta con firmeza el Memorial Charrúa a través de una de las semiesferas de piedra semejante a la que nos legaron nuestras culturas indígenas en todo nuestro suelo.

 

Rodolfo Porley, Uruguay Entero, 2008. Publicado en Boletin “Nunca Mas” desde Salsipuedes 1831 Visión de los Derechos Humanos desde las raíces:

Etnocidio-culturicidio de los Charrúas Artiguistas Crímenes de LESA HUMANIDAD, FUENTES DEL PLAN CONDOR E IMPUNIDAD seguidos hasta hoy  de ocultación y engaño que facilitaron su reciente reiteración y ampliación a todo Uruguay.Marcha de organizaciones  DD.HH. y Culturales a Salsipuedes pro 11 de Abril 2008 Día Nacional de la Memoria  de las víctimas del terrorismo de Estado.