Informe especial desde seminario universitario internacional en Porto Alegre

 Desde Brasil en  evento universitario internacional y su ultimo libro, La Humanidad de la Humanidad- la identidad humana , tomo V de El Método, que se vende como pan caliente , Edgar Morin compartió su original y nada simple  “pesimismo optimista”. Apuesta a una  “posibilidad improbable”, que bien puede  emerger de  algunos procesos larvarios, ya en nuestro gigante latinoamericano como en otros lugares, en respuesta a una crisis mundial fundamental y al desafío común de si marcharemos hacia una confederación planetaria o en dirección a un imperio. En lo cual reconoce que América Latina sufre una mayor visibilidad de la pretensión hegemónica de EE.UU. a la vez que  mejores condiciones de procesar una  resistencia común como la que tuvo que avanzar  la comunidad europea. Destacó algunas búsquedas en nuestra  región y la importancia como gran laboratorio del foro social mundial en Porto Alegre, ya que continuar los mismos caminos no moviliza nada y nos coloca ante una nueva crisis o una  nueva dictadura o simplemente gritar. Piensa que llegó el momento de la imaginación política   y más específicamente, “de la inversión intelectual en la política”, en cuanto en medio de muy feas probabilidades existe esa posibilidad  improbable “que necesita la formulación de nuevos caminos, muy difíciles de hacer, pero que son la única posibilidad”.

Porley. Morin

La posibilidad de un tipo de metamorfosis – por cierto lejana a que un Bush se convierta en un santo – según Morin puede trastocar la improbabilidad, emerger con el manejo de una siempre difícil tolerancia de las ideas (y no  de los actos inadmisibles),  y también en el necesario conflicto de las ideas. Ambos consustanciales en una democracia profundizada, con una política de   civilización centrada en el ser humano, con  ese imprescindible  despliegue de la imaginación y la creatividad política. Con transformaciones de enseñanza, cultura y mentalidades para una mayor comprehensión. Con  el control ético-político de la tecnociencia y sus poderes de destrucción y manipulación. Y con  alternativas a los modelos dominantes de “desarrollo” y “progreso” que comprometen, no ya la calidad, sino la propia  sobrevivencia humana.

Repasa Edgar Morin, siempre adverso a  fijación lineal alguna, la manera en que  nos aceleramos en una vía civilizatoria hacia  una catástrofe autodestructora de la humanidad,  con la contundencia de “lo más probable”, en cuanto a  nuestro sufrido panorama de guerras y armas de destrucción devastadoras se suma a la degradación de la biosfera. En un planeta que visualiza  cual nave espacial  de cuatro motores (ciencia, técnica, industria, capitalismo), en  deriva sin piloto, impulsada por poderes gigantes y anónimos.

 La desesperación sería evitable en tanto “lo más probable” puede no ser de fatal advenimiento. Alude  procesos en la naturaleza y en la historia, cuando un sistema no puede tratar sus problemas vitales,  se desintegra o se opera su transformación en un metasistema. Sin programa ni planificación simples, advierte Morin,  porque no se puede concebir la metamorfosis antes de que se produzca, aunque se puede  apostar y actuar estratégicamente hacia una “imposibilidad probable” ,como en las batallas de Maratón y Salamina que salvaron la pequeña Atenas del imperio persa.

 “Fue lo mismo que para nosotros, los de mi generación, que vivimos una dominación total del imperio nazista sobre Europa  donde la probabilidad era la duración durante mucho tiempo, un siglo de esta dominación – comenta Edgar Morin desde su experiencia en la lucha clandestina contra la ocupación alemana de Francia – Y ese improbable se realizó con dos acontecimientos: la resistencia de Moscú a la invasión nazi y cuando los japoneses atacaron Pear Harbor y provocaron la entrada de los EE.UU. en la guerra. Debemos pensar en términos no únicamente de imposibilidad”.

 Encaramos la misión de cambio civilizatorio terráqueo, la más importante que a su juicio se puede encontrar en toda la visión de la historia humana. Donde pueden jugar latentes posibilidades “genéricas” en  los humanos, no ya en lo biológico con la regeneración celular,  cuanto en el sentido sociocultural apuntado por Rousseau y por el  Marx con su idea de “hombre genérico”. Cuando de joven Marx “vio las posibilidades de generar la creatividad, cosas nuevas que están durmiendo, latentes, esclerosadas en nuestra sociedad. “

Por lo que a la pregunta llave de ¿cómo despertar las fuerzas de regeneración? Morin reafirma primero su convicción de que hay posibilidad, por más dificultosa que sea. Razón por la cual rescata como apropiadas unas palabras de Heidegger, indicando “que el origen no se encuentra detrás de nosotros, se halla delante de nosotros. El dice “debemos hacer un nuevo origen“, un nuevo camino.

 Con pasión, amor, inteligencia, para una aventura que para Morin podría ser creadora,  no meramente desconocida,  evitando que la Tierra, tan única como inevitable nave común,  se convierta en un Titanic. Así,  nos insta a no descartar que ” de la vida ” emerjan la tan buscadas reformas de la enseñanza, la cultura, el pensamiento, la política, de lo  personal interior.  Pujas fermentales  por algo de todo ello percibimos en Brasil.

 En torno a Morin, en efecto,  se comprueba en  medios universitarios brasileños un interés que crece cual bola de nieve, nítidamente despegada del restante nivel de  aperturas en el mismo sentido procesadas en Argentina, México, Colombia y otros países latinoamericanos. Lo más semejante se había ido fraguando en la ultima década en Buenos Aires. Con puntos destacados, como la participación  en 1993 de Ilya Prigogine y Edgar Morin junto a otros científicos y pensadores de primer nivel mundial en el encuentro interdisciplinario internacional Nuevos Paradigmas, Cultura y Subjetividad organizado por la Fundación INTERFAS. Y los aportes del epistemiólogo Raúl D. Motta, editor de la revista Complejidad desde 1995, así como impulsor de un Programa de Animación Permanente de Redes de Pensamiento Complejo en América Latina y el Caribe, como de un Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo y programas y actividades académicas en la USAL (Universidad del Salvador), entre las cuales los cursos de una Cátedra Itinerante Edgar Morin de la UNESCO. Prácticamente todos estos últimos años Morin ha viajado preferentemente a la Argentina además de Brasil.

En Uruguay no hubo mayores  instancias académicas luego de una alocución de Edgar Morin en el Paraninfo de la Universidad en 1998, en oportunidad de presentarse el único libro suyo editado (y traducido) en este país (Amor, Poesía, Sabiduría, Ediciones Trilce ). Empero hay docentes que en todos los niveles  incorporan en su acervo y práctica  algunas de las obras morinianas. Diferente panorama se ha dado en emprendimientos grupales como el intento de nodo de una proyectada red latinoamericana de pensamiento complejo, o en un incipiente Ambito Transdisciplinario desde Uruguay Entero (ATDUE), además de cursos y  tres encuentros sobre complejidad convocados por la Multiversidad Franciscana de América Latina. El ultimo de los cuales el 19 de octubre 2002 en Maldonado, con más de 250 participantes de todo el país,  organizado por el grupo de pensamiento complejo coordinado por Mabel Quintela, bajo el tema “La alternativa de la complejidad en tiempos de incertidumbre” , con el auspicio de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República  (representada con una ponencia de su propio Decano, el Psic. Víctor Giorgi), además de la Coordinadora de Psicólogos del Uruguay, Serpaj, Federación Uruguaya de Magisterio, Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria, la Asociación Fillosófica del Uruguay, entre otras organizaciones.

 En los últimos cinco años, en cambio,  se han publicado en Brasil diez de treinta de las principales obras de Edgar Morin, algunas de  las ultimas prácticamente en simultáneo con sus versiones originales en Francia. Gracias a lo cual, cuando no teníamos noticia de traducción alguna al español, desde julio leemos  en portugués  La Humanidad de la Humanidad,  quinto tomo de El Método, su obra magna, en la que ha venido desplegando el paradigma de la complejidad desde los años 70. (1).

  Prácticamente cada año hay una serie de conferencias suyas en las principales universidades brasileñas, en las que han sido puntos destacados la Cándido Méndes en Río de Janeiro, sede del Congreso Inter-latino por el Pensamiento Complejo en 1998, y la Pontificia Universidad Católica de Porto Alegre que le otorgó su titulo Honoris Causa en setiembre 2000 y ahora lo recibió, el 16 de setiembre, para inaugurar el VI Seminario internacional de Comunicación. (2).

  Académicos actuales o han sido alumnos suyos en Paris y/o han encarado el conjunto de su obra, como el sociólogo Elimar Pinheiro do Nascimento, del Centro de Desenvolvimiento Sustentable de la Universidad de Brasilia, CDS que desde 1998 se precia de inspirarse en el abordaje metodológico transdisciplinar de Morin para la enseñanza, extensión e investigación. María Conceição de Almeida , desde la Universidad  Federal de Río Grande del Norte, en Natal, coordina desde la década pasada el grupo de investigación “Estudios de la Complejidad” -GRECOM – considerado como el principal en todo el país dedicado a esta temática y la obra de Morin. O Juremir Machado da Silva, sociólogo docente de posgraduación en la Facultad de Comunicación Social de la PUC de Río Grande del Sur (3) ;   Edgard de Assis Carvalho, antropólogo de la PUC de San Pablo que coordina un Núcleo de Estudios de la Complejidad  integrado en la misma universidad entre otros por Maria Lucia Rodríguez. (4).Esta ultima pos-doctorada en París con la dirección de Morin, es Asistente Social profesora titular del programa de estudios de posgraduados en  Servicio Social.

 Disciplinas de Servicio Social en que se trabaja intensamente con el paradigma moriniano, tanto en la PUC de San Pablo como en la de Río Grande del Sur. Al punto que Luiza Helena Dalpiaz, (  ella misma doctorada en ciencias de la educación en la Universidad de París 8 en 1994 y  catedrática de la misma área, en la Facultad de Servicio Social de la PUCRS que fue una de las instituciones coorganizadora de este evento internacional)  coordinó durante el 16 y 17 de setiembre uno de la docena de  grupos de trabajos. Fue la instancia del seminario  que integró explícitamente la complejidad, en su temática central, en relación a prácticas sociales. Asistí a sus sesiones y luego  entrevisté a Luiza Delpiaz en la oficina de su programa MULTIFORME, dentro de la pos-graduación en servicio social. Comprobé con qué pasión y profundidad coprotagonizan la generación del nuevo paradigma de complejidad con  investigación ligada a la formación como la práctica social en sí. (5)

 ¿Qué podría explicar esta creciente receptividad brasileña a uno de los mayores cuestionadores-innovadores del siglo XX, que empezó a liderar las resistencias  crecientes al paradigma dominante en la ciencia, técnica, sociedad y en la enseñanza, confrontalmente hacia el modelo histórico fragmentador del saber en las propias universidades, empezando por la misma Sorbone?. Cerca de la cual, empero, Edgar Morin fue homenajeado  con el título de “Humanista  Planetario” en acto internacional  en la sede central de la UNESCO en París con motivo de su 80ª cumpleaños (6), aunque ha sufrido décadas de ostracismo y todavía en 1997 él mismo bromeaba que evidentemente no era profeta en su tierra, donde le parecía arar en el desierto (7).

 La demanda de universitarios brasileños  del  paradigma “moriniano”  de la complejidad  y la transdisciplinariedad traslucen una manera de asumir los desafíos de ese país-continente con tan  intensa diversidad y recursos (tanto  humanos, biológicos y geográficos)  como de contradicciones. Décima potencia económica mundial con una concentración elitista y modos de primer mundo y una marginación paupérrima, cual inframundos;  con el segundo mayor índice de concentración de propiedad  del suelo que lo singulariza como el pais de los sin tierra. (Ver Anexo Tras una inteligencia alternantiva )

  Sensibilidad que tampoco es ajena al  desafío mundial  de intentar oponer una real confederación planetaria al rumbo imperial de la administración Bush, como de  confrontar los problemas planetarios  del atraso, de la deuda,  desempleo, miseria , exclusión, hambre , y de la concomitante  horrenda violencia criminal y/o represiva, en particular el narcotráfico, se remarcó desde la  primer intervención  y luego en las respuestas de Edgar Morin  al final de su conferencia en el seminario internacional en Porto Alegre.

  En forma vibrante, y por momentos dramática, el contrapunto a la alocución de Edgar Morin estuvo a cargo del moderador de la mesa, Carlos Roberto Cirne Lima, profesor de larga trayectoria en esa y otras universidades. Acordando con Morin la necesidad del pensar la complejidad y apostar a la metamorfosis improbable pero posible, alertó que queda poco tiempo para enfrentar el problema de la deuda y del narcotráfico. “Tres o cuatro años para negociar con el ALCA  en términos macroeconómico y político. Dependiendo definitivamente de esa negociación nos vamos al 1er Mundo quizá vayamos a caer en un Estado que sume una estrella a la bandera norteamericana. Si las negociaciones no resultan, nosotros seremos un subestado como Puerto Rico ahora. Debemos en corto plazo crecer tanto política como intelectualmente para que la gente enfrente esa negociación. (…) Tenemos el problema del narcotráfico construyendo un estado dentro del Estado. En San Pablo las Favelas que eran un depósito de pobres y fueron dejadas como tal hoy es un estado independiente dentro del Brasil.”

Refirió indignado y con sentido anticipatorio lo que ocurrió menos de un mes después en Río, el caso de un jefe del tráfico dentro de la cárcel de máxima seguridad que  no solo siguió dirigiendo su negocio y mandando como rey en su morro, “tiene la audacia y temeridad de mandar asesinar a sus competidores dentro del presidio. Y en fecha próxima estará intentando invadir las Favelas de otros traficantes que mató. Problema urgente que está en San Pablo. Y me permito decir que está en todos nosotros. Este problema esta dirigido a mí, que no soy traficante ni consumo drogas, pero estoy viviendo detrás de este Morro, que esta aquí, detrás de la PUCRS”. Relató Carlos Cirne Lima  vívidamente esa contraposición de mundos superpuestos. “Nuestro país esta en el 3er Mundo como levantando vuelo para llegar al 1er Mundo. Esta sala aquí es 1er Mundo, como lo son los profesores aquí  y los alumnos que aprenden con el 1er Mundo.(…)Aunque a un andar de pasos, a un kilómetro de aquí, hoy está el Morro de la Cruz. Que también es Brasil. O quizá debemos decir que también nosotros somos Brasil”. Narró como ha sido asaltado varias veces en su casa, hasta con un revolver en su cabeza. Y que a menos de  mil metros vive con todo lujo un traficante con guardias armados. Pero lo más doloroso y alarmante para él,   como profesor grado 5 con 50 años de docencia,  es  que ” los  traficantes empezaron a mandar en las escuelas ” de sus zonas. Admitió que no sirve invadir militarmente los lugares, recordó que educar lleva años y ahora comienza a verse interferido,  que se necesitaría crear empleos masivos y condiciones de vida a nivel general, lo que   exige tiempo y una cadena de transformaciones…

  La complejidad de Brasil , concordó Morin, es que ” tiene al mismo tiempo problemas diferentes: problemas del Nordeste, de los campesinos que emigran para hacer las Favelas de los suburbios; el problema de la asistencia al desarrollo industrial. Son problemas diversos, soluciones diversas. Esa es la dificultad”

  Si bien es  evidente que  Europa no es lo mismo que Brasil,  reconoció Morin, el contexto total, los problemas fundamentales son los mismos. Los problemas planetarios están también de frente. Hay urgencia en Brasil, como lo hay en Argentina, donde dijo había estado dos semanas antes , “y la visión es que la crisis en Argentina es más honda que la crisis en Brasil, en otras condiciones es la exacerbación de una crisis, de una problemática mundial”. Lo que a su juicio  ha movilizado de conciencia general.

 Instó  repetidamente a reflexionar en esa  solidaridad de los problemas en cada nación y  el planeta. Si bien respetando el conocimiento de la originalidad de la problemática brasileña, por ejemplo, advertir que es la problemática de un aspecto singular de una crisis mundial que intensifica todos los problemas de la pobreza y la discriminación en el Mundo, no únicamente en el sur, en el mundo islámico y en otras partes.

 A propósito de la desfibración del tejido social, que Cirne Lima narró en las favelas, donde entran las mafias, Morin dijo  como europeo que “nosotros tenemos zonas suburbana de delincuencia, de destrucción del tejido social,  y también hay mafias, las intercontinentales, que manejan las jóvenes prostitutas de Nigeria o de Europa del Este”.

  “Es una crisis mundial donde Brasil asume su lugar singular y además una visibilidad particular con los EE.UU. Es evidente que también para nosotros es un problema similar, pero la asociación europea creó una posibilidad de resistencia y ahora lo que hace falta aquí es una asociación de los países de América Latina, para tener su moneda y su posibilidad de resistencia. La visibilidad de la realidad hegemónica de los EE.UU es más grande que en Europa, pero tenemos también los mismos problemas de ver si en el mundo habrá una confederación o la dirección de un imperio de determinación“. Concepto que amplió en entrevista personal, opinando que históricamente América del Sur tiene mejores condiciones que Europa, en cuando no tiene parecidas diferencias idiomáticas y menos tuvo guerras zonales cruentas y prolongadas entre sus propios Estados nacionales.

 “Se dice que estamos ante la desintegración de dos ilusiones, de dos mitos. La primera ilusión era, digamos, una solución en la sociedad de tipo de la Unión Soviética, una economía totalmente burocratizada. Economía que fracasó en si misma. Lo mismo fracasó en China y en otros países.

Hoy, con la generalización del neoliberalismo, no tenemos la alternativa como para decir hay un modelo (lo que era la Unión  Soviética).Y ante la ilusión del neoliberalismo, el segundo mito que no duró tanto tiempo como el soviético, que hoy es el camino de la desintegración del modelo del libre mercado, junto a la desintegración del modelo del socialismo, no hay más modelos.”

 “¿Qué significa, para  luchar contra las desigualdades, el desfibramiento social, para luchar contra los peligros? Se deben levantar nuevas propuestas, nuevas soluciones, que no tienen una formula”. Puso como ejemplo interesante el comercio equitativo, esfuerzos  desde México o Perú, con una economía plural, no únicamente capitalista, también de las cooperativas, de las asociaciones, entre varias opciones. “También pienso que en Porto Alegre, las reuniones mundiales aquí son un laboratorio para examinar las posibilidades”

 “Si nosotros no tenemos la posibilidad de imaginar alternativas, ¿qué vamos a hacer? ¿gritar…? Véase además que continuar los mismos caminos no moviliza nada- Una nueva crisis, una nueva dictadura… Pienso que llegó el momento de la imaginación política, que sin duda es muy difícil,

.” Pero debemos también plantear – lo que yo digo de entreveer –  que si bien situación probable es muy fea en Brasil  – concordando expresamente con lo expuesto por Cirne Lima – existe el camino de la improbabilidad, que necesita digamos la formulación de los nuevos  caminos, que son muy difíciles de hacer, pero que son la única posibilidad.”

 “Si nosotros no miramos el planeta, también estamos ciegos. Sabemos también que es muy difícil de elaborar salidas en instituciones a nivel planetario. En Johanesburgo, se trató de hacer alguna cosa, sin ningún resultado, sin ninguna posibilidad de  poder de decisión para luchar contra la degradación de la vida del planeta.”

 “Es una situación terriblemente difícil y no podemos esconder esas dificultades,.No es la lucha de la complejidad contra la simplicidad o de la simplicidad contra la complejidad: es la lucha de la conciencia humana y de la razón humana para sobrevivir y para un porvenir mejor” recalcó Edgar Morin ovacionado.

 

Tolerancia: reaprendizaje constante  y difícil

Había elegido  titular su conferencia delimitándola en sociedades democráticas, y centrada en la relación tolerancia-complejidad. Opinó de entrada sobre la dificultad de encarar el tema general, la relación poder, cultura y tolerancia en un mundo complejo.” Es como mirar las relaciones humanas entre personas, entre naciones, entre culturas. Entre los humanos y las instituciones”. En realidad ninguno de los expositores había anunciado abarcar toda la temática. Morin en alguna forma  no dejó de hacerlo, apoyado en  su forma multifacética de mirar , que interrelaciona  aspectos profundos de la subjetividad, incluidos los suyos propios .Durante la  hora y media  se hizo entender claramente, con  un español con dejo francés y toques de portuñol. Siempre  con el encanto de una fluidez al ritmo de una reflexión en voz alta, como lo apreciamos en su primer conferencia en Uruguay, en 1998 en el  paraninfo de la Universidad de la República.  Quienes buscaban su reflexión más completa, tenían en tinta fresca el quinto libro de El Método, (editado un mes antes) coronando la colección de los cuatro primeros,  libros traducidos al portugués e impresos en solo cuatro años, mismo desde Porto Alegre, por Editora Sulina. Al punto que, a la salida de la sala, centenares de participantes hicieron cola para obtener el autógrafo en estos ejemplares.

Tolerancia no para los actos con regresiones sino para las palabras, las ideas. “Norma sagrada” que, opinó,   debe transgredirse sólo  en momentos terribles y únicos de la historia humana, como  frente al  nazismo. Indicó evidente la índole de imperativo ético,  el primero de los tres niveles en que analizó la noción de tolerancia : reconocer el derecho del Otro a la expresión de su opinión,  aun cuando sus ideas nos parezcan muy malas, al punto que pueda decirle: señor, odio su idea, pero estoy dispuesto a morir para que Ud. pueda manifestarla.

Mandato ético  que enrabó al nivel democrático, segundo aspecto de su  enfoque de la tolerancia. No únicamente en la libertad de expresión, sino en su necesidad de diversidad de ideas y , enfatizó, del conflicto  de las ideas. Rechazó reducir la verdadera democracia a la ley de la mayoría. ” La democracia es la posibilidad de manifestar ideas conflictivas. Y la fertilidad del conflicto es hacer un progreso de las concepciones políticas. Esta era la idea de los griegos antiguos . Y no hay vitalidad democrática sin conflicto de ideas. La democracia necesita tolerancia.”

 Expuso un tercer nivel para la tolerancia en el ámbito del enfoque de los fundamentos del conocimiento válido o científico, por lo que entiende se lo puede llamar el nivel  epistemológico. Es  el que ha dado uno de los rasgos a toda su obra, llevándolo a postular  una ética del diálogo. Recordó que la expresión de este nivel de tolerancia existe desde Pascal, hace tres siglos, y más recientemente con el gran sabio cientista danés Niels Bhor. Lo explica así: el contrario de una verdad profunda no es un  error, es una verdad contraria. Advierte que no se trata únicamente de una idea unilateral. Con lo cual lo acompañamos  a la médula de su paradigma de la complejidad: “Digamos que es la idea de que hay una complejidad de la verdad, la unión de dos ideas antagonistas complementarias.”.

 Coherente con su pensamiento de complejidad ,desarrollado en los últimos 30 años, continuó  problematizando el análisis de la tolerancia. En cuanto podemos decir, concordó, hay verdades que son equivocadas porque se encuentran fuera de contexto, hay pedazos de verdad, verdades mutiladas. Pero existen también  las ideas que podríamos considerar odiosas, una verdad que se volvió loca y de este modo muy peligrosa. Puso como ejemplo las ideas de tipo racista. ” Son verdades locas, porque es lo mismo que dijo Marcel Proust:  en el antisemitismo hay una verdad loca. Que en el antisemitismo hay alusión a un destino singular, un destino histórico particular, que no se puede decir que es lo mismo que ocurrió con los cristianos. Pero esta idea se vuelve loca cuando hay gente que piensa que esa singularidad es una singularidad muy fea que puede legitimar, digamos, el nazismo, o todos los fascismos.”

 Admitido que encaramos algunos grandes problemas, Morin propone tomar conciencia de que existe una permanente dificultad para la tolerancia, mucha veces sufrimiento,  desde una imprescindible pasión por la verdad,  lo que nos exige un reaprendizaje constante:

” Primero tenemos ese dolor de tolerar ideas odiosas. Porque la verdadera tolerancia no es la de la indiferencia, que no importan las ideas, no importa el pensamiento, no importa el conocimiento. La verdadera tolerancia supone una pasión por la verdad de las ideas, y esto significa dolor, porque  las ideas que nos parecen odiosas: ¿cómo soportarlas?. No es fácil. Nunca es fácil la tolerancia. Es un aprendizaje, cada vez se debe reconocer.”

  Sin ocultar que hay otro problema,  todavía más difícil, en momentos en la historia que califico de extremos y  terribles, únicos en los que, admite,  se debe hacer una transgresión de una norma sagrada, del  imperativo ético. de tolerancia para las ideas diferentes, aún  mutilantes  u odiosas:

“. Porque hay una contradicción: ¿cómo tolerar ideas intolerables cuando estas ideas tienen como finalidad destruir la tolerancia? Este problema se encontró en el año 1933. En Alemania, gran nación democrática con parlamento, una pluralidad de partidos, con leyes de protección de las personas. El Partido Nacional Socialista, nazista ,  llegó al poder en un momento de crisis económica muy grave, porque la crisis favorece muchas de las soluciones dictatoriales. Ese partido llegó al poder no con un golpe, en un juego legal, electoral, fue legalmente elegido sl gobierno. Pero cuando tomó el poder destruyó la democracia,  los derechos personales, de los partidos políticos.”

“Un problema más difícil todavía ocurrió en Argelia hace algunos años cuando por primera vez el partido en el poder, llamado Frente Nacional, que tenía el monopolio del poder, decidió hacer elecciones democráticas, en las cuales tuvo mayoría el partido islámico, que también era un partido que tenia como finalidad destruir la democracia. Había una dictadura que se abre para hacer una democracia, pero es la democracia que cierra la posibilidad de la democracia.”

 

Comprensión: llave civilizatoria

 

¿Cómo darle raíces a la tolerancia? Presupone una cuestión de educación, de cultura, que permita arribar a la comprensión, cualidad que Morin propone alcanzar con el conocimiento complejo. Por cuanto “comprender no es únicamente conocer los hilos de un tapete, significa entender la trama de todos los hilos juntos que tienen la figura particular”.

  La comprensión, que tiene un claro nexo con la comunicación, es un tópico que ha ido creciendo en su obra. Sobresalía en sus palabras  dos años antes en el mismo lugar cuando la PUCRS se sumó a las universidades de Perugia, Palermo, Ginebra, Bruxelas y Praga,  otorgándole a Edgar Morin el título Honoris Causa. Ambito propicio, ya que entonces y ahora el rol impulsor ha sido precisamente de la facultad de medios de comunicación social ,FAMECOS, desde su área posdoctoral, (que ha consolidado  prestigio dentro y fuera de Brasil) y la índole del propio evento que co-organizó ahora, VI seminario internacional de comunicación.

Periodistas y docentes del área nos nutrimos en  Edgar Morin, para quien todo es comunicación. Su propia búsqueda intelectual durante los últimos 56 años ha sido interrelacionada con permanentes formas de comunicación:  más de 30 libros y centenares de ensayos, artículos, memorias y conferencias, además de haber fundado y dirigido dos revista de influencia en medios intelectuales (“Arguments” y “Communications“.)                                                                                                                                                                                                  El mismo uno de los pioneros en los estudios de la comunicación desde el punto de vista de la sociología comprensiva. Nos advirtió, al igual que otros teóricos,  que no debemos confundir comunicación y comprensión. La comunicación es comunicación de información a personas o grupos que pueden entender lo que significa esa información. Mientras que la comprensión es un fenómeno que moviliza los poderes subjetivos de simpatía para entender a una persona como un ser que también es sujeto. Comprensión entonces de la subjetividad, lo que significa que la comprensión de las personas es también una comprensión intersubjetiva. Es entender por ejemplo que hay dolor, porque cada persona sabe lo que significa la posibilidad de dolor. Es este modo de relación de tipo subjetivo que permite la comprensión. Podemos decir que la comprensión conduce a la compasión. Siempre en todas estas palabras, comprender, compasión, complejidad. Hay una raíz “com”. Com-pasión es la posibilidad de pasión, de vivir de modo psicológico el sujeto. Por esta razón es una idea muy importante que se puede encontrar por ejemplo en el budismo. La visión de Buda es como vivir el sufrir. Entonces debemos tener una compasión para todo lo que vive, no únicamente los humanos, también los animales. Es también una idea muy importante del cristianismo y del islamismo.

“(…) Vemos que para comprender no basta la razón. Se necesita un nexo entre  la razón y el sentimiento. Lo que es una verdad general. Había en el pasado una oposición, razón y afectividad, los sentimientos. Hoy día los progresos del conocimiento no solamente de la mente humana, sino del cerebro, ven que cuando hay una actividad racional hay siempre una actividad emocional. Que el matemático que hace matemática pura siente una pasión al  hacer matemáticas. No hay actividad racional sin emoción. Es evidente que la emoción, la pasión puede darnos o una lucidez que viene de la compasión, de esta comprensión. O ,al contrario, hacer de nosotros ciegos, porque hay pasiones que nos impiden ver la verdad.”

 La etimología antigua , comprehensión, quizá haga más inteligible los significados de esta palabra-llave en el discurso moriniano. Es la brecha crucial en que los profesionales del área debemos actuar, como ha insistido Morin en Porto Alegre. Cuando recibió su Honoris Causa Morín nos volvió invitar  a mirar cierta ambivalencia en los fenómenos, como los de la globalización tecno-económica de la tierra-mercadería , y una segunda, la de la  conciencia de nuestro destino común, de la Tierra-Patria, (expuesta con tal título  en su libro de 1995). Como  procesos  ligados y antagónicos, tal como doble hélice de una era planetaria. Impulsada desde la Conquista a comienzo del siglo XVI por parte Occidente. Abertura signada por la violencia, destrucción, esclavismo, y la explotación feroz de las Américas y de Africa, como aspecto dominante. A lo que progresivamente se sumó lo que Morin propone ver como una segunda hélice,  complementaria y sobre todo antagónica a lo que mueve la maquina dominadora. Es la mundialización del humanismo, de los derechos, de la idea de solidaridad humana. Tendencia a  la que ve ganar fuerza a partir de los años 60, favorecida entre otras causas por el desarrollo de las comunicaciones, que – recuerda – no están solamente al servicio de los dominadores y desempeñan en forma creciente un papel cada vez más polivalente. Aunque claramente insuficiente frente al polo dominante. Morin no disimula la evidencia de que la mundialización humanista es inacabada, parcial, fragementada.

  Estamos en un planeta de tantas comunicaciones y poca comprensión, razona.  No solo de una parte a otra del globo, en los fanatismos, odios, encerramientos. Es mas entendible en estos casos, en los  de conflictos violentos. Pero la incomprensión prospera en nuestras sociedades llamadas abiertas, problematiza Morin. En una misma  pareja, familia, iglesia, instituciones, pero también en nuestras soledades, aún dentro  una universidad. Enfoco a nivel antropológico  este tipo de incomprensión que viene del desarrollo del individualismo y el egocentrismo. Factores constitutivos del sujeto humano, con rasgos positivos que dan a la persona la autonomía de la reflexión y decisión. Pero con rasgos negativos, que hicieron que esos progresos se hicieran con la destrucción de las comunidades tradicionales, de los pueblos, de los barrios, también de las familias. Es evidente que hay personas más egoístas y otras más altruistas. Pero el hecho de que nuestra civilización en todos lados aproveche los aspectos egocéntricos provoca la disminución de los aspectos comunitarios, de religación a una comunidad. “Y cuando existe este egocentrismo, este encierro sobre sí mismo, cuando el Otro es un objeto, nada más, sin diferencia, entonces existe la incomprensión.”

Morin desbrozó el  tema configurándolo como un problema civilizatorio, tan  fundamental  como desafiante para la suerte de todos. Entre aquel setiembre del 2000  y éste, medió  el 11 de setiembre, nada menos, en que asistimos a  la desaparición de las torres gemelas y la reacción que despliega , en vez de una política mundial,  una policía mundial, como caracterizó   en una de las respuestas, formuladas en  generosa  ronda al final de su conferencia. Intercambios similares  se fueron dando  con  cada una de los cinco  restantes expositores en un evento internacional que hizo mérito a su índole universitaria de posgraduación y carácter de seminario.

Enseñanza: sabemos qué reformar,

 pero no cómo, donde, cuándo.

 

La incomprensión que en el mundo desarrollado y occidental está ligada a un tipo de conocimiento mutilante, cuyo encare  en todas sus dimensiones es la primer necesidad remarcada por Morin. Recordó que en el trabajo del 2000 para la UNESCO, “Siete saberes necesarios para la educación  del futuro”, “traté siete agujeros negros que no se encuentran en los programas de educación primaria, secundaria, universitaria. Que no hay nada para educar la comprensión humana, que necesita una comprensión de sí mismo, porque hay una tendencia en cada persona a lo que los ingleses llaman la self-decepción, mentira inconsciente a sí mismo“.

Arribó  a uno de los más conocidos e intrincados nudos problemáticos, claramente un círculo vicioso,  planteado hace siglo y medio por Marx  (¿quién educa a los educadores?) Para educar la comprensión se necesita reeducar los educadores, vale decir una reforma de la educación. Para reformar las mentes se necesita una reforma anterior de las instituciones educativas que pueden reformar las mentes. Pero para reformar las instituciones se necesita que haya personas con la reforma de la mente para hacer esa reforma institucional. Desafiante aporía que Morin encara hace una década. ” Sin reformar los espíritus, la reforma no sirve para nada, como tantas veces ocurrió en las reformas de enseñanza en tiempos pasados” advirtió en su conferencia introductoria al coloquio promovido por la UNESCO, en setiembre de 1994 en París, precisamente sobre “Reforma del pensamiento y sistema educativo”. Si tuviésemos sentido del espiral, estimó Morin,  en un determinado momento comenzaremos un proceso y el círculo vicioso se tornará un círculo virtuoso. “Es necesario que los educadores se eduquen a sí mismo”, conluyó entonces. Un lustro despues, en su libro  “La cabeza bien puesta – repensar la reforma, reformar el pensamiento.”

¿Como salir del círculo vicioso?   Morin apostó: “Es la vida que sale, porque en algun momento hay una experiencia desviacionista y esa educación toma raíces, entonces puede lograr una diseminación y amplificación.” Reflexión que retomó en Porto Alegre. Alude a la experiencia histórica, cuando en un país relativamente pequeño emergió en el siglo XIX, con la reforma de Humboldt, la estructura de la universidad , para hacer la universidad moderna con los departamentos, las disciplinas, “Es esta universidad disciplinada. Ahora es insuficiente y debemos reformarla, como vimos con la UNESCO”, manifestó Morin en alusión a esfuerzos desplegados en los últimos cinco años para impulsar ese cambio en un sentido transdisciplinario. Tal inquietud tuvo  un  punto destacado en el congreso internacional realizado en la ciudad de Locarno, Suiza, en 1997,  con algún eco inmediato en nuestra Facultad de Derecho,  donde algunos profesores auspiciaron la primer invitación a Edgar Morin en 1998. En un Ambito Transdisciplinario desde Uruguay Entero (ATDUE) hemos explorado estas inquietudes. Y las interrogantes específicas que llevaba ahora  al  encuentro con Morin, sobre la búsqueda de avances del perfil transdisciplinario, fueron contestadas con dos frases ya de su misma conferencia: “¿Qué se necesita para empezar? No sabemos. No sabemos donde será el comienzo.”

 Grado de problematización e  incerteza que fue  expuesto por Morin  en relación a la dimensión e interrelación de educación y cultura, que lleva al orden social, económico, en definitiva, a un enfoque de orden civilizatorio. Conjunto de aspectos, cuyo entronque reencaró agudamente en su ultimo libro. En el  tomo V de El Método, muestra que es el destino de la identidad humana que está en juego en la crisis planetaria en curso.

 Dimensión abarcadora, en cuanto la enseñanza y  la cultura no se pueden separar del modo de vivir, el de una civilización que tiene la singularidad del hiper-desarrollo de la ciencia, la técnica, la industria, el progreso, el capitalismo. Sin atisbos de incerteza, Morin indica que lo que podemos saber en esta  nuestra civilización, es que  hay una separación con la verdad, entre el conocimiento científico y la ética. Separación que explicó  muy necesaria en el pasado, porque cuando se empezó, el desarrollo de la ciencia occidental  era minoritario. Era necesario que la ciencia se hiciera independiente de los poderes políticos y religiosos. Es decir, de toda implicación ética. La misión de la ciencia es únicamente de conocer para conocer, sin pensar en las consecuencia humanas, sociales y otras. Recordó que, en los primeros tiempos, las consecuencias humanas , sociales, eran muy buenas para el progreso del conocimiento, por ejemplo,  en medicina, biología. Mientras que ” en el siglo XX se empezó un proceso donde la ciencia, que era la periferia de la sociedad, se coloca cada vez más en el centro como uno de los motores del porvenir de las sociedades y no únicamente como motor,  también  desarrolló grandes  poderes de destrucción con las armas militares, las armas químicas, o poderes de manipulación, que necesitan control ético. Se olvidó la necesidad contraria de hacer la contribución a favor de lo ético.

Pero cómo hacer el control ético, cuestiona. ” Necesita control político. Pero este no se preocupa de controlar éticamente a la ciencia y se preocupa muy poco de la ética. Hay también una separación, porque con la corrupción y otros aspectos éticos, hay una problema de la degeneración de la política.”

Con su estilo de crear metáforas ilustradoras, en su libro como en sus últimos artículos y en esta conferencia en la PUCRS, caracteriza nuestra Tierra-Patria como nave impulsada por cuatro motores, conectados uno a los otros: la ciencia,  la técnica, la industria y la economía capitalista. ” Pero estos  motores son incontrolables. No es únicamente que no hay piloto, Es también que las personas no tienen suficiente conciencia de la necesidad de controlar, de regular los motores. Y son poderes anónimos. Poderes que son gigantes“.

En conclusión, según Edgar Morin, sólo podrá evitarse que nuestra nave común se convierta en un Titanic si procesamos transformaciones a nivel planetario de tal alcance como las que hacen que  de una oruga salga volando una mariposa, con esas posibilidades improbables que saldrán de apuestas inteligentes a nivel de toda la humanidad. Enfatizó su opinión de que llegó el momento de la imaginación política, con un involucramiento intelectual mayor “y no únicamente en rechazo de las soluciones”, sino en transitar el camino de la improbabilidad “que necesita, digamos, la formulación de los nuevos caminos, que son muy difíciles de hacer, pero que son la única posibilidad”.-

ã c.i.i. Rodolfo Porley Corbo / porley@chasque.net  (tel. 598-2-7090863)

Notas

(1)    O método 5: a humanidade da humanidade / Edgar Morin/ Porto Alegre, Sulina, julio 2002./ La méthode 5. L´humanité de l´humanité/ E. Morin/ Editions du Seuil, París noviembre 2001. No se conocía aun edición en español al momento de redactar este informe. Ediciones Cátedra S.A., vino editando los cuatro priemeros volúmenes de El Método: I – La naturaleza de la Naturaleza, Madrid 1997 ( París-Seuil 1977); II – La vida de la vida Madrid 1997, (París -Seuil 1980); III – El conocimiento del conocimiento – Antropología del conocimiento, Madrid 1994 (parís, Seuil 1986) y  IV – Las ideas – Su hábitat, su vida, sus costumbres, su organización, Madrid 1992 (París – Seuil 1991).

(2)    PUCRS Porto Alegre 16 y 17 de setiembre 2002.-VI Seminario Internacional de Comunicación “Cultura, Poder y Tolerancia en un Mundo Complejo“. Además de Edgar Morin contó con  Michel Maffesoli ( catedrático de sociologia de la Sorbone), Jhon B. Thompson (profesor de sociología en Cambridge, cuyo ultimo libro “El escándalo político: Poder y Visibilidad en la Epoca  Mediática” obtuvo en 2002 el premio europeo Amalfi por sociología y ciencias sociales); Melvin L. Sharpe (catedrático norteamericano de RR.PP.) y los investigadores universitarios brasileños Arlindo MachadoRenato Janine Ribeiro.

(3)     Juremir Machado da Silva, además  periodista , se doctoró en Sociología en París. Admirador y amigo de Morin, ha publicado varios trabajos relativos, como “Pensar la vida, vivir el pensamiento“, bello discurso de homenaje cuando el 1ro. de setiembre 2000 se entregó el Honoris Causa a Morin en la PUCRS.; “Em busca da complexidade esquecida II” en “Esaios de complexidade“, Porto Alegre, Sulina/EDUFRN, 1997; “Le phénoméne de la comunication dan l´oeuvre d´Edgar Morin“, set 1998, Río de Janeiro, comunicación al Congreso Inter-latino de pensamiento complejo”. Acaba de terminar la traducción para Sulina de la totalidad de la obra principal de Morin con el referido tomo V.

(4)    Maria Lucía Rodríguez y Edgar de Assis Carvalho acaban de compilar, prologar y editar con Sulina en mayo 2002  “Em busca dos fundamentos perdidos – textos sobre el marxismo” de Edgar Morin.

(5)    “FormaVao de pesquisadores: complexidade da práctica social e singularidade do sujeto” es la comunicación que Luiza Helena Dalpiaz hizo en el grupo de trabajo. A través de dos nociones operativas, crisis del practicante y transición paradigmática, expone la problematización de su propia práctica como orientadora de maestrías y doctorados, la cual crea condiciones para que emerja un método de investigación-formación para la problematización de prácticas sociales. Se inspira el abordaje multireferencial (plural) que viene siendo elaborado hace más de 30 años por el investigador francés Jaques Ardoino, convergente con la obra de Morin, para enriquecer el enfoque de la educación. En 2000 se publicaron 14 trabajos de maestría y doctorados en programas de pos graduación en Servicio Social de la PUCRS. Realizados en 1998 por la profa. Dra. Julieta Ramos Desaulniers , todos ellos encaran propuestas de obras morinianas.  Fueron editados en “Fenómeno- Uma teia complexa de relacoes”, Edipucrs, P. Alegre. Algunas de tales obras han sido tomadas asimismo en reflexiones epistemológicas y metodológicas en la enseñanza de la ciencia, en relación al constructivismo, según una compilación de Roque Moraes editado también en 2000 por Edipucrs.

(6)    10 de julio 2001-L’HUMANISTE PLANÉTAIRE -Edgar Morin en ses 80 ans – Hommage international -Sous le Haut patronage de Koichiro MATSUURA, Directeur Général de l’UNESCO et de Jack LANG Ministre de l’Éducation nationale – Palais de l’UNESCO Paris. (Con la adhesión de un centenar de intelectuales internacionales, entre los cuales su amigo Alain Touraine quien le adjudicó el título de “primer socionauta planetario”).

(7)    Entrevista con Morin de agosto 1997, de la publicación de ensayos THOT, de la Associacao Palas Athenea de San Pablo, con motivo del lanzamiento en Brasil de  “Mis Demonios”, cautivante autobiografía intelectual. Empero, precisamente a partir de 1997 se han dado instancias que parecen mostrar una mayor receptividad a la obra de Morin, aunque todavía sin efectos visibles en reformas de enseñanza. Ese mismo año con auspicio de la UNESCO se realizó en Locarno, Suiza, un congreso internacional para auspiciar la reforma de la Universidad según la transdisciplinariedad. En marzo de 1998 se realizaron en Paris Jornadas temáticas ideadas y dirigidas por Edgar Morin. Fue a consecuencia del nombramiento de Morin como presidente de un “consejo científico” por parte de Claude Allégre, ministro de educación, investigación y tecnología desde la llegada del socialista Lleonel Jospin al poder en 1997.Las jornadas temáticas  integraron la consulta nacional  francesa ¿Que saberes enseñar en las escuelas?  Ocho grandes temas en otras tantas jornadas (el mundo; la tierra; la vida;la humanidad;  lenguas, civilizaciones, literatura, artes, cine; la historia; las culturas adolescentes; la religación de los saberes); Recogieron sugerencias de reforma de la enseñanza de segundo grado, con temáticas proyectadas hacia la docencia en la Universidad, y participación de unos 80 profesores franceses. Al calor de todo eso Federico Mayor Zaragosa, dese la UNESCO, invitó a Morin que volcara sus propuestas desde el pensamiento de complejidad  para una reforma de la enseñanza, lo que motivó la aparición en 2000 de su resonante Siete saberes necesarios para la educación del futuro“, ya traducido a más de 20 lenguas.Tiene directa relación a su vez con su obra publicada en mayo de 1999 : La cabeza bien puesta -Repensar la reforma, reformar el pensamiento”. Asimismo la UNESCO ha venido apoyando el enfoque moriniano transdisciplinario para la reforma de la enseñanza y auspició en América Latina una Cátedra iIinerante Edgar Morin sobre Pensamiento Complejo. Otras de las sorpresas en las mesas de libros en el seminario en Porto Alegre fue encontrar en portugués, el libraco con las ocho jornadas temática de la educación francesa: La religación de los saberes – El desafío del siglo XXI -583 pags.

(Anexo)

                                                               Tras una Inteligencia alternativa

 

El empeño  visible en  sectores intelectuales en Brasil  por enriquecer  mecanismos de comprehensión y gestión de la realidad podría corresponder a la fusión de varios factores en su país. De sus propias dimensiones como sede estratégica planetaria  de la mayor reserva de biodervisidad, y con ello de responsabilidad ecológica. De su diversidad/polarización extrema de mundos, todos en ese ancho y mismo espacio, que incluyen lo que podría ser del primer rango hasta lo  infrahumano, convirtiéndolo en el país de mayor desigualdad del mundo. Muy conscientes de ser el mayor “continente” con una lengua y cultura dominante y un multiculturalismo  a la vez africano, indígena, europeo y asiático. País que sin hesitación había desplegado  una autosuficiente continentalidad ( sin mayor apertura latinoamericana), aun dejando atrás a México y Argentina en su industrialización  y llegando a ser el único país latinoamericano en cumplir el círculo de desarrollo por la sustitución de importaciones, completando la estructura industrial. Así durante medio siglo, de 1930 a 1980 tuvo un crecimiento inusual. Lo que en su momento alentó a elites con ideologías dictatoriales, autoritarias y/o conservadores y dio pié a una cierta generalizada creencia de que podría seguir el modelo de desarrollo económico occidental de alegre y dispendioso consumo e ingresar definitivamente al “Primer Mundo” y su estilo de vida, como la  décima potencia económica mundial que es. Pero desde comienzos de los 80  su “excepcionalidad” regional  se empezó a carcomer por las transformaciones económicas globales. Brasil sufrió la crisis de la deuda al igual que los demás países latinoamericanos. Bajo crecimiento primero, estancamiento y recesión después, irrupción del neoliberalismo en los 90, predominio del capital extranjero y en particular de lo financiero con amplios sectores especulativos. Este año, el próximo y aun en el 2004 Brasil necesitará  1.020 millones de dólares por semana para financiar la amortización de una deuda externa de 30.600 millones y un déficit de cuenta corriente de 20.400 millones de dólares. Mientras en 1995 el pago de esos intereses de la deuda absorbía el 24,9% de los gastos estatales, hoy se lleva más de la mitad: 55.1%, superando los gastos de educación y salud reunidos. Areas de los cuales se ve aceleradamente excluido el sector mayoritario de la población de 177 millones, empobrecidos empujados a la periferia de las grandes ciudades. 40 % de la población se nuclea en solo siete conglomerados urbanos. Favelas nutridas por el desempleo o subempleo y principalmente de un éxodo rural marcado  por una estructura de latifundios. Casi el 60% de las superficies rurales pertenecen a menos del 3% de los propietarios, convirtiendo el país en el segundo del planeta en concentración de la propiedad de la tierra, en muchos casos no explotadas. Cuatro millones de familias campesinas desprovistas de tierras han conferido el rostro del país de los sin tierra, cuya movilización constituye uno de los rasgos de la emergencia sin precedentes de movimientos sociales cuya presencia marcó gran parte del actual cambio político electoral. Todos los problemas parecen enmarañarse en torno a la cuestión agraria,  analiza desde Porto Alegre Carla Ferreira, colega coordinadora del Foro Social Mundial. Destaca el carácter estructural de esta problemática que no solo produce estancamiento sino que afectan incluso el ejercicio de la democracia en el país.  Precisamente en las regiones de gran concentración son más dramáticas las consecuencias de los conflictos sociales agrarios. Fueron asesinados 1237 pequeños productores rurales y defensores de los campesinos entre 1985 y 2001, por sicairos pagados por latifundistas o directamente por la Policía Militar, según contabilizó la Comisión Pastoral de la Tierra. Entramado que genera un círculo vicioso con efectos perversos: sistemas agrícolas poco productivos, que devastan la naturaleza, tienen una rentabilidad baja  y acarrean pobreza; éxodo rural; clientelismo; violencia y analfabetismo. Son inmensos los obstáculos que debería afrontar el hombre de Estado que encare el tipo de  reforma agraria que se perfila necesaria. Debería enfrentar los intereses de la elite brasileña, desde lo más atrasado de su sistema social a la asociada a las empresas extranjeras según vieja tradición colonial, ” puesto que implica influir en la política de exportación, garantizar la soberanía alimentaria de la nación, contrariar los intereses de las multinacionales y los promotores de las semillas genéticamente modificadas, controlar la Amazonia, revisar los acuerdos internacionales sobre patentes. Además, se trata de suspender de inmediato las negociaciones para la implantación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que propone cláusulas que destruyen toda posibilidad de desarrollo de una política alimenticia autónoma del país” (.C.F. “En el país de los sin tierra“, Le  Monde diplomatique/ el Dipló/ octubre 2002, pag 13).


Gentileza del equipo FAMECOS/PUCRS

 

 Edgar Morin el 16 de setiembre 2002 en la PUCRS en Porto Alegre recibe con agrado la colección de “El Laberinto de Salsipuedes” de su autor Rodolfo Porley Corbo, material con que en 1998 con La República se  proyectó periodísticamente por primera vez en Uruguay desafiantes conceptos antropológicos de este pensador francés homenajeado hace poco en la UNESCO como “humanista planetario”.

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ã Rodolfo Porley Corbo

Comunicador Investigador Independiente

P. Vázquez y Vega 1080 – Montevideo

Tel (598-2) 7090863        porley@chasque.net