Autora: Elisa Telma Chisleanschi. Dra en Psicología. UBA

Este trabajo es una parte del presentado al panel: Mente-Cerebro, organizado en forma conjunta por GESI y UTN en  el año 2010.

Resumen

Ningún fenómeno psíquico escapa a una actividad local y general del cerebro ni es independiente de un fenómeno biofísico.

Ningún fenómeno psíquico es independiente de un entorno social local y general.

Ningún fenómeno social es independiente de la constitución biofísica y psíquica de sus integrantes.

Ningún cerebro humano se desarrolla en sus potencialidades biológicas  con independencia de la actividad psíquica y la socialización.

Los tres subsistemas son diferenciables y cogenerativos tanto en un análisis evolutivo  como sincrónico.

Un  Sistema Integrado está compuesto por elementos y subsistemas muy fuertemente interconectados, con procesos y funciones interdependientes de manera permanente y estrecha. Ellos no pueden superar la destrucción de alguno de sus subsistemas críticos ni la ruptura de las interdependencias entre los subsistemas.

 

El sistema cerebro-subjetividad- sociedad es un Sistema Integrado

Un  sistema integrado está compuesto por elementos y subsistemas muy fuertemente interconectados, con procesos y funciones interdependientes de manera permanente y estrecha. La organización es esa disposición de relaciones entre componentes.

Los Sistemas Integrados no pueden superar la destrucción de alguno de sus subsistemas críticos ni la ruptura de las interdependencias entre los subsistemas.

Entre sus subsistemas críticos, sus productos  retroactúan sobre sus productores y los  efectos sobre sus causas, en una causalidad circular autogenerativa.

Ningún fenómeno psíquico escapa a una actividad local y general del cerebro ni es independiente de un fenómeno biofísico.

Ningún fenómeno psíquico es independiente de un entorno social local y general.

Ningún fenómeno social es independiente de la constitución biofísica y psíquica de sus integrantes.

Ningún cerebro humano se desarrolla en sus potencialidades biológicas  con independencia de la actividad psíquica y la socialización.

Lo distintivo del aparato neurocerebral del hombre respecto de sus antecesores filogenéticos es que su complejidad organizacional (producto de la interacción social, la comunicación, el trabajo y el lenguaje) le permite transformar el  cómputo común a todo ser viviente, en pensamiento, imaginación, lógica, lenguaje, todo lo cual requiere a su vez  para su emergencia de la interacción recíproca, de la causación circular de este cerebro plástico capaz de modificarse en esa interacción  y sus efectos.

Los tres subsistemas son diferenciables y cogenerativos tanto en un análisis evolutivo  como sincrónico.

Son realidades mutuamente dependientes y al mismo tiempo producen en su accionar conjunto esferas de estudio abordables con autonomía relativa que requiere de su religación interdisciplinaria.

Eluden una simple relación enunciada como de productor-producto, o causa- efecto, o emanante-emanado.

La actividad psíquica no es ni arrendataria ni propietaria del cuerpo. Y el cuerpo no es ni el  hardware ni el servidor de la actividad psíquica. Uno y otro son constitutivos de un ser biológicamente individual pero integrado socialmente.

Su subjetividad está conformada por el conjunto de sus relaciones sociales.

No es posible subordinar la actividad psíquica al cerebro o viceversa.

Es posible aniquilar o estimular toda actividad psíquica estimulando anatómica, química o eléctricamente al cerebro.

Y a la inversa, mediante la fe, la motivación o la depresión, modificar el sistema inmunológico y el cerebro y a través de ellos todo el cuerpo.

Las organizaciones sociales pueden modificar los modos de pensar y obrar de multitudes operando desde “dentro” de sus propias representaciones sociales.

¿Qué es el reduccionismo?

Es una estrategia de abordaje  en el estudio de los sistemas, que procede mediante tres mecanismos a la vez simplificadores y disociativos.

1)      separa sus componentes rompiendo sus interrelaciones organizacionales

v.g.: cerebro, psiquis, sociedad como términos separados (mecanismo de disyunción)

2)       establece entre ellos una modalidad de relación en la que las leyes de los niveles inferiores  explican los comportamientos de los superiores

v.g.: reducir la sociología a la psicología, la psicología a la fisiología, la fisiología a la bioquímica, la bioquímica a la química, etc.

3)      Desconoce el fenómeno de propiedad emergente entendido como la aparición de propiedades nuevas o metaestructuras  que no son propias de ninguno de los subsistemas en el seno de los cuales surge, dado que es producto esencialmente autogenerado por la red de interrelaciones entre ellos

4)      Confunde la explicación filogenética del surgimiento de niveles cada vez más complejos de emergencia con monocausalidad lineal de determinación.

5)      El pensamiento cibernético sistémico aplicado a los sistemas vivientes es indisociable de un pensamiento genético o dialéctico. Es en su epigénesis donde puede apreciarse la imbricación recursiva;  por ejemplo de la maduración cerebral, la adquisición del lenguaje y el juego socializado.

Es necesario abandonar el paradigma de la simplificación (disyunción y reducción) que disocia los términos y aniquila uno en otro.

El pensamiento complejo religa los productos de la subjetividad y la cultura con la bioesfera  en un bucle recursivo de generación mutua. No se trata simplemente de retroacción, como en el termostato, sino de causalidad circular. De producción del proceso mismo de producción. Es una relación co-circular.

La relación es triple: cerebro-subjetividad o actividad psíquica y sociedad o cultura.

Es necesario reintegrar la humanidad en la animalidad, a la que conserva, contiene y supera.

La relación especie-individuo-sociedad reúne tres términos que fueron planteados como antagonistas, en forma complementaria y el pensamiento complejo propone también su relación hologramática: La sociedad está presente en el individuo y la especie; la especie en el individuo y la sociedad y el individuo inscribe su traza en la especie y la sociedad.

El pensamiento complejo  no es una teoría que lo explica todo, sino una manera de mirar que implica más conciencia de realidad, más inclusión y más religamiento.

El pensamiento complejo  no es la respuesta a ninguno de los problemas actuales, sino una fórmula que permite reconocer la impotencia humana ante los desafíos globales y una metáfora de los problemas que como especie nos acucian.

Implica una vocación cooperativa de saberes para paliar esa impotencia y remedar en la religación del conocimiento, la unidad de lo real. El método propuesto por Morin, consiste en el aprendizaje del pensamiento relacional. Método que no es simplemente pensamiento sino una actitud general hacia el propio conocimiento, el mundo y la vida.

 

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